¿Haz experimentado el teatro sin verlo? Suena extraño verdad, pero realmente se trata de una afamada, aunque algo inexplorada rama en Costa Rica. Se trata del Teatro Sensorial, el cual llega a su apogeo cuando las pestañas se besan, elaborado de manera que el público lo disfrute con los ojos cerrados. Y es que mediante esta obra, se busca que el teatro sea una experiencia inclusiva, apoyada por el fondo para las artes PROARTES del Ministerio de Cultura y Juventud.

Presentada por Okarina Producciones, la obra “Teatro Sensorial: Cuando las pestañas se besan” tendrá lugar los primeros 2 fines de semana, en el espacio Multicultural Árbol de Cas, ubicado en Sabanilla. Sobre la obra, esta narra momentos de la vida de Marina, la cocinera de un restaurante, con la particularidad de que el espectáculo está hecho para disfrutarse con los ojos cerrados. Razón por la que ganó el Programa Nacional para el Desarrollo de las Artes Escénicas (PROARTES) del Ministerio de Cultura y Juventud.

“Desde el año 2015 el grupo ha estado investigando la manera en que el teatro sea más inclusivo para el público. Inicialmente adaptamos un cuento de Carmen Lyra para poblaciones de niños no videntes, sordos, en camilla de hospital y con síndrome de Down. Esta investigación nos llevó a darnos cuenta cómo el teatro se ha hecho, en gran parte, para un público que tiene el privilegio de ver, por eso en esta etapa del proceso estamos utilizando diversas herramientas para que las personas puedan disfrutar del teatro a través de sus sentidos, con excepción de la vista, buscando así una experiencia más personal. Queremos que la experiencia teatral sea accesible independientemente de las características de cada persona”, comentó Karina Mora, directora del proyecto.

Los artistas que participan de esta investigación son Gabriela Quirós, María Antillón, Melisa Vargas, Dennis Quirós, Eduardo Carrillo, Oscar Herrera, Diego Madrigal y Karina Mora. Ellos tendrán la tarea de interactuar con las personas por medio de los sentidos, para ubicarles en espacio y tiempo, durante toda la presentación. “Conforme se cuenta la historia los espectadores reciben estimulaciones por medio de alimentos, olores, sonidos y texturas. Como resultado, el espectador se sumerge en la historia misma, personalizando la experiencia” señala Mora.

Las funciones serán el 3, 4, 10 y 11 de febrero en horario de 2, 5 y 8 de la noche. Para que el público tenga de una experiencia personalizada, cada una de las funciones está diseñada para una audiencia de 10 personas. Es por esto que quien desee asistir, debe escribir al correo eventosokarina@gmail.com para reservar su espacio. Una vez que se reciba la reservación, se le enviarán los requerimientos para disfrutar de esta obra. Es requisito que los asistentes sean mayores de edad.